La gran preguntar antes de adoptar ¿Cómo escojo y cómo se cual me conviene más? Lo primero es tener claro, qué tipo de situación tengo en casa:

¿Estoy soltero/a? ¿Estoy en pareja? ¿Estoy casado/a pero sin hijos? ¿Tengo hijos? ¿Tengo ya otras mascotas? ¿Vivo en una casa, piso o estudio? ¿Tengo terraza, un mini jardín o terreno para la mascota? ¿Hay alguien alérgico? ¿Tengo algún ingreso? ¿Tengo tiempo suficiente para el nuevo miembro? etc..

Como veis son muchas preguntas y hay muchas más, pero no queremos que os agobiéis. Tan sólo que tengáis en cuenta que, no es una decisión de hoy para mañana, sino que se debe pensar bien, para ser responsable con la decisión que se toma. No son juguetes!

El estado civil, no importa, siempre y cuando estéis los dos seguros y el resto de preguntas están definidas y no hay dudas, adelante. Si hay hijos, peludos o no peludos, ya se debe analizar mejor la situación. Las edades de los hijos, peludos o no, importan mucho. Entre todos, os proponemos hacer una lista de cómo os gustaría que fuera vuestro compañero fiel peludo, su carácter,  de esta manera ayudará a acotar la búsqueda.

Todos ya sabemos que la base de todos ellos, da igual la raza, es un compromiso de por vida dando amor, siendo leal, aportando risas aseguradas, ayudando a los más pequeños a aprender sobre la responsabilidad de cuidar a los que nos rodean y muchas cosas más que los que habéis tenido perros de pequeños ya conocéis. 

En relación a las características de las distintas razas las podréis conseguir en cualquier guía, libro o verificar con cualquier veterinario. Esas cualidades son una base de como es cada uno, pero como pasa con nosotros, dependerá de cómo era su familia perruna o cómo le han educado, si ha estado anteriormente en alguna familia, o si por el contrario ha sido vagabundo.

Una vez tengáis más o menos definido el perfil del perro que buscáis, se tiene que seguir con la cuestión de los gastos que tendrá en función de su tamaño y necesidades (de ahí viene la pregunta de los ingresos). No es lo mismo tener un dogo que un caniche, el gasto o necesidades de uno no son las mismas para el otro. 

 

Adicionalmente se tiene que tener en cuenta que el gasto es a largo plazo. ¿Por que decimos esto? Un perrete puede durar 14 años o incluso más si tenemos suerte. Por ello hay que pensar en las posibles necesidades que podría tener, peluquería (hay razas que necesitan mensualmente pasar por una), médicas, ejercicio, etc. Todo ello SIEMPRE pensando a largo plazo. 

A lo largo de ese tiempo con nosotros pueden pasar muchas cosas, trabajo, cambio de hogar…. y en todas ellas hay que tenerle SIEMPRE en cuenta. Necesitamos un ingreso estable para sus posibles necesidades y para estar preparado para imprevistos que podamos tener. 

Nosotros os recomendamos que antes de comprar un compañero de vida, os pedimos que vayáis a algún refugio de vuestra ciudad o pueblo, y salvéis una vida. Muchos de los que están ahí han tenido una mala experiencia con familias que no se habían tomado la molestia de estudiar si podían permitirse un perro y por su mala praxis han acabado abandonados o “renunciados”. 

Son los más agradecidos, son todo amor. Con algunos habrá que tener algo de paciencia porque a lo mejor son desconfiados (después de todo lo que han pasado) o lo han pasado mal en sus anteriores familias pero poco a poco y haciendo ejercicios de confianza seréis inseparables. 

Es por ello, que cuando decidimos a ampliar la familia tenemos que pensar en nuestro futuro, el de nuestra familia humana y peluda si la tenemos, y en el tiempo que estará con nosotros, el nuevo miembro. ¿Podremos sustentarla? ¿Podremos tenerla tanto tiempo? ¿Tengo tiempo para pasar con el/ella? 

 

—Antes de tomar una decisión que cambiará tu vida y la de otro ser vivo, piensa, estudia, recapacita y si todo encaja, lánzate porque uno te estará esperando para empezar vuestra aventura juntos.—

 

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